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Entrevista a Agustín Velasco, editor de moda, y autor de http://articulosdemoda.blogspot.com/.
¿Cuál es el actual escenario y cuáles las perspectivas para la moda española? ¿Cómo está con relación a grandes ciudades que son referentes como París, Milán, Londres, New York o Tokio? España todavía es una referencia lejana para el mundo de la moda a escala internacional. Es muy impopular decir esto, pero la verdad nunca he sido de las cosas más populares. No hemos sabido posicionar nuestra moda en el circuito internacional. La Semana de la moda de Londres, por ejemplo, también cumple 25 años al igual que Cibeles, y sin embargo ahí está, es un referente porque ha buscado una entidad propia. Y Berlín, que es una pasarela casi recién nacida ha conseguido un hueco justo detrás de los desfiles de Alta Costura. Nosotros hemos perdido muchos años y fuerzas con la dicotomía Cibeles- Gaudi y ahora que sólo ha quedado Madrid es cuando se están haciendo esfuerzos de internacionalización, pero hemos comenzado la carrera muy tarde respecto a los demás.
¿Cómo y cuánto ha afectado la crisis económica mundial en 2008 y 2009 al sector moda, en particular en nuestro país? Yo creo que más que al sector productivo ha afectado al consumo, pero a un perfil del consumidor cuya prioridad nunca ha sido la moda de firma. Creo que los diseñadores han actuado con mucha cabeza y cuando comenzó a vérsele las orejas al lobo replegaron sus posiciones para defender el producto más de lujo. Sabían que el prè-â-porter corriente era una batalla perdida de antemano frente a grandes empresas como H&M, Zara, Mango… Así que empezaron a prestar más atención a la costura, al producto de lujo y ese consumidor que sigue teniendo en estima la creatividad y la calidad por encima de otras consideraciones. De todas formas no manejo las cifras y desconozco si existen estadísticas al respecto, y si las hay el nivel de veracidad de estas.
¿Existe algo así como un estilo español, o un conjunto de características que permitan definir una identidad de la moda española ante el mundo? No, no creo que exista un ‘estilo español’ como tal. La verdad es que los diseñadores españoles tienen un gusto muy internacional. Tenemos creadores como José Castro que encaja muy bien en París. Tenemos otros cuyo lugar estaría dentro de los vanguardistas londinenses, como Carlos Diez. Y tenemos diseñadores de moda masculina excelentes que merecen un lugar en pasarelas internacionales. Cuando existía Gaudi, siempre decía que allí se presentaban colecciones más urbanas y mediterráneas y que en Cibeles lo que predominaban eran propuestas de señoras de Barrio de Salamanca y tacón de aguja. Pero eso no tiene nada que ver con una identidad nacional. Tampoco creo que otras pasarelas tengan esa identidad estética tan definida porque tal es el mestizaje creativo que existe y migración de diseñadores que hay de todo en todos sitios.
¿Qué fortalezas y qué debilidades tiene el sector en nuestro país? La fortaleza es obvia: el talento, el factor humano. También tenemos una riqueza cultural que por ejemplo los neoyorquinos no tienen. Eso lo ha sabido captar muy bien Nicolas Vaudelet, diseñador de la firma sevillana El Caballo. Él es francés, y cuando ha llegado a Andalucía se ha encontrado con una fuente de inspiración inagotable, de la historia de los bandoleros, a la tradición marina. Solo que hay que alejarse del tópico y hacer un uso inteligente de nuestra historia. El resto del mundo nos utiliza de inspiración y sin embargo nosotros tenemos miedo de explotar nuestras señas de identidad. La debilidad es la estructura comercial, ni tenemos estructura interna ni podemos acceder a la internacional. Me explico. En otros países el sistema de grandes almacenes ha servido de soporte al desarrollo comercial de los diseñadores. Aquí sólo tenemos una cadena de grandes almacenes y no brilla precisamente por su apoyo a los diseñadores patrios. Sin embargo tampoco podemos decir que somos un desastre comercialmente ya que de España ha surgido Zara y Mango. Sin estas empresas, como industria, se aliaran con los diseñadores, y en especial con los jóvenes, otro gallo nos cantaría. Mango lo hace, pero con una visión internacional que prima a diseñadores anglosajones porque es un mercado que quieren reforzar, el territorio español ya es suyo, no tiene porque hacer el esfuerzo y eso no está bien.
¿Quiénes marcan tendencia en España? Aquí somos muy seguidores de tendencias más que creadores. Siempre estamos un par de pasos por detrás en cuanto a las tendencias internacionales. Cuando los drapeados han sido una gran tendencia para este otoño, nosotros empezamos a proponerlo para la primavera/verano 2010. Sin embargo sí hay diseñadores que, o tienen identidad propia, o están en la onda internacional: José Castro, Amaya Arzuaga, Jan iú Mes…
¿Es un arte crear una colección? Yo soy muy severo respecto a eso, con la diferenciación entre arte y negocio en cuanto a la moda. No soporto a los diseñadores que van de artista, porque a la postre nos venden humo. No hay que olvidar que una colección, ante todo tiene que convencer para terminar en los armarios de los consumidores y eso significa que tiene que tener un fuerte componente comercial. Ahora bien, hay que exigir espíritu artístico a la hora de ponerla en escena. Hay que comprender que los diseñadores creen piezas exclusivamente para pasarela porque son prendas-espectáculo. Sobre la pasarela tienen que vender un sueño y fantasía. Si me vendieran simplemente chicas vestidas con la ropa mona, para eso no voy a un desfile. La pregunta de que si la moda es arte o industria la llevo haciendo muchos años en mis entrevistas y la respuesta aún no la tengo clara.
¿Funciona la moda como escaparate de una situación social? Por supuesto, pero no creo que sea algo que podamos ver a tiempo real. Sólo nos damos cuenta de cuán relacionadas están la moda y la situación social cuando pasa el tiempo y somos capaces de analizarlo en la distancia. No creo que cuando en los 80 se impuso el power suit en la mujer, se marcaron las hombreras, etc… los diseñadores fueran conscientes de que era un reflejo del cambio de rol de la mujer en la sociedad (lo que ahora nos es evidente). Claro que los diseñadores (muchos de ellos) crean sus colecciones con conciencia de que tratan de reflejar los gustos y movimientos sociales, pero que finalmente cuajen sus intensiones y traspasen el ámbito de la pasarela para vincularse a la sociedad depende de un mecanismo desconocido en el que los medios de comunicación tenemos una gran parte de responsabilidad.
¿Por qué necesitamos que exista la moda? Primero para que yo pueda escribir de ello y pueda comer todos los días jajajaja. Ahora en serio, desde un punto de vista prosaico, la moda es un motor económico muy importante que va desde cómo se vende la identidad un país, caso de Francia y la Alta Costura, a su papel como motor de economías emergentes como China. Y desde un punto de vista más ‘espiritual’ la moda es un medio de expresión individual y artístico, y eso redunda en nuestra dignidad como personas. Todos sabemos que cuando se quiere anular al individuo no hay nada que embutirlo en un uniforme como se hace en el ejército, en los colegios privados más estrictos, en sociedades dictatoriales…
Velasco íntimo ¿Hace cuánto tiempo trabaja en moda?, ¿le gustó desde pequeño? Pues casi que puedo poner fecha exacta de cuando empecé en esto: principios de 2001, cuando publico mi primer artículo en la revista Neo2, que como siempre digo fue una entrada al sector por la puerta grande por lo importante que es. Desde pequeño siempre he tenido inquietudes artísticas y dibujaba, hacía diseños muy primitivos en los márgenes de los cuadernos, y los profesores pensaban que terminaría en Bellas Artes. Pero elegí estudiar Economía (aún no tengo claro por qué) y mi interés derivó hacia la escritura. Así que el periodismo de moda era como aunar mis dos grandes pasiones, la moda y la literatura.
Un look para un evento formal: Un buen traje de corte sartorial, clásico, respetando la regla de “oscuro para la tarde-noche y claro para la mañana”, y camisa blanca. Para eventos formales mejor no hacer experimentos con la camisa. Soy muy clásico en mis elecciones. Y por supuesto corbata o pajarita y pañuelo de bolsillo a juego.
Un look para fin de semana: Me gusta jugar con el pantalón vaquero. Soy de los de camisa blanca y jeans. Es una manera de nunca equivocarse. Soy muy de fondo de armario, no me gustan las prendas que pasan de moda enseguida, de hecho prefiero vestir al margen de la moda que plegarme alas condiciones de la moda efímera.
Un look para una fiesta de gala: Soy muy partidario del tuxedo o esmoquin, pero soy consciente que en España está en desuso. Por eso siempre animo a hacerse con uno que después se puede reinventar para oras ocasiones mezclando la chaqueta con unos vaqueros, por ejemplo. En el caso del esmoquin siempre con pajarita.
Su complemento preferido es: Tengo predilección por los gemelos. Tengo desde obras maravillosas de joyería a piezas muy baratuchas pero con mucha actitud para el día a día.
Su color favorito es: Tengo cierta inclinación por el verde en mi armario, pero mi color favorito es el rojo. Me parece un color que no ofrece discusión, cruel y poderoso.
Los diseñadores que más admira: Eso lo llevo por rachas. No admiro diseñadores per se, sino colecciones. Pero si debo hacer una valoración global me quedo con Oliver Theyskens, Rick Owens, Hussein Chalayan, John Galliano... De entre los menos conocidos y recientes me quedo con Rad Hourani o Louise Goldin. Y entre los españoles destacaría a Jose Castro, José Miró y Roberto Diz.
Lo que nunca me pondría: ¡Tantas cosas! Por mi forma corporal obesa hay un millón de prendas que me encantan en la pasarela que yo no llevaría bien porque ajusten la silueta o porque estén pensadas expresamente para gente esbelta (casi todo lo que se presenta en pasarela). No debemos ser esclavos de las tendencias y aceptarlas en contra de lo que dicte nuestra naturaleza. La moda es una herramienta y no un fin.
Lo que más le gusta de su trabajo es: El estar en contacto con tanta gente creativa e interesante que te aporta tanto. Y ese esfuerzo de reciclaje que te obliga a hacer cada seis meses, porque lo que conocías en febrero te es inútil un año después.
El hombre más elegante del mundo es: No sé qué decir, porque quizás se espere que nombre a alguna estrella del cine, pero estos cuando hacen sus espectaculares apariciones públicas están vestidos por estilistas, así que los elegantes verdaderamente son los estilistas. Tom Ford me parece un tipo con mucho estilo. Y Jim Gold, el presidente de Bergdorf Goodman, siempre que lo he visto va impecable y muy bien conjuntado, con toques originales pero no llamativos. Oscar de la Renta también es un auténtico dandy.
Hablemos de la pajarita. ¿Cómo la podemos combinar?, ¿es válida para cualquier día y hora? La pajarita es un complemento universal. Para el día, la tarde y la noche. De noche es evidente que realza la elegancia de quien la lleva, y durante el día puedes usarla para conseguir un look bohemio de profesor de universidad con una chaqueta de tweed con coderas, un toque moderno con una chaqueta estrecha de corte vanguardista y jeans… las posibilidades son infinitas. Ojalá hubiera más firmas como SoloIO que les diera más cancha como complemento, ya que si quiere equipararse a la corbata hay que ofrecer una variedad similar a la que encontramos en corbatas en cuanto a colores y motivos.
21-10-2009 |