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“La ropa demuestra el respeto al sitio donde vas, a las personas con las que tratas y al acto en sí. Es necesario conocer la etiqueta para ser una persona elegante y lo es aquella que usa apropiadamente la ropa según la ocasión y el lugar en que se encuentra”, afirma Pilar Sánchez Cano, directora y fundadora de la Escuela de Protocolo Empresarial.
Todas las prendas no son adecuadas para cualquier situación; por lo tanto, los actos funerarios tienen su etiqueta, que es más estricta en el caso de funerales de Estado porque se realizan cuando fallece un miembro de la familia real, un presidente de Gobierno o cuando ocurre una catástrofe como lo fue el 11 M. En cualquiera de estos casos tienen que asistir jefes de Estado: presidentes o Reyes, hijos o hijas de éstos o bien jerarquías sucesivas como un ministro.
En España el protocolo exige que todos los asistentes lleven corbata negra y un traje negro, gris marengo o azul marino y gabán negro o azul marino. Se trata de una media etiqueta por lo cual debe llevarse rigurosamente con camisa blanca.
“La etiqueta requiere ir de oscuro, no se admiten rojos, ni verdes, ni amarillos, ni estampados ni diseños. Con luto las mujeres no pueden llevar ni piedras preciosas ni brillantes, sólo oro y perlas”, explica Sánchez Cano, quien dirige la Escuela de Protocolo Empresarial, pionera en Madrid desde hace 30 años.
En nuestro país se ha eliminado el uso del velo en las mujeres para ir a la iglesia, a diferencia del resto de Europa donde sí se sigue usando en actos oficiales de la realeza. Cuando murió el padre de su Majestad el Rey Juan Carlos, la Reina y las Infantas llevaban la tradicional peineta y mantilla española de color negra, que cumple la función del velo y realza la belleza de la mujer española.
Existe una formalidad en el orden de precedencias para situar familiares del difunto o en caso de un funeral de Estado para situar personalidades. En la primera fila de la derecha deben estar los familiares más allegados al fallecido: el viudo o la viuda y luego por edad, de mayor a menor, los hijos, cada uno con su esposa o esposo a continuación.
La bandera se tiene que izar a media asta cuando muere un jefe de Estado o un alto funcionario del Gobierno. “En el funeral de Ladi Di no se quiso izar la bandera, pero el pueblo se reveló y la reina de Inglaterra accedió. Se le dio una relevancia más bien popular con la participación de cantantes, pero no asistieron apenas jefes de Estado, porque no se dio categoría de funeral de Estado”, recuerda Sánchez Cano.
En los funerales que no son de etiqueta, los civiles por lo general no llevan corbata negra, aunque sí se utilizaba hace 30 ó 40 años. Las mujeres deben ir de oscuro: preferentemente negro, también pueden llevar gris oscuro. “Es recomendable tener un abrigo negro para asistir a un entierro, nunca ir con un austríaco beige”, advierte la directora de la Escuela de Protocolo Empresarial.
Otro detalle a tener en cuenta en los funerales de una personalidad con un alto cargo en una empresa es situar en una mesa un libro de condolencias de tapas de alta calidad y con las hojas en blanco donde se pueden escribir frases de pésame y una bandejita plateada para que allí se depositen las tarjetas.
Una curiosidad. ¿Sabías qué en determinados países orientales el luto es blanco? Es así porque consideran que el color blanco eleva más al espíritu.
28-10-2009 |